ICA – El Jurado Nacional de Elecciones
(JNE) cerró formalmente el proceso electoral en esta región tras proclamar y
otorgar las credenciales a los cuatro representantes que integrarán la
Cámara de Diputados para el periodo legislativo 2026-2031. La nómina
final confirma un escenario marcado por la fragmentación electoral, el retorno
de la bicameralidad y un profundo debate ciudadano sobre la representatividad
real de las nuevas autoridades, quienes alcanzaron sus curules con un promedio
que oscila entre los 4,000 y 8,000 votos.
De acuerdo con las actas oficiales
del JNE, los escaños asignados para Ica combinan el arrastre de los partidos
políticos nacionales y campañas de fuerte arraigo provincial:
· Mady Verónica Yonz Núñez (Renovación Popular): Lideró la
votación preferencial en la región con 8,800 votos, consolidándose como
la carta principal de su agrupación en el departamento.
· Carlos Alberto Zegarra Sánchez (Fuerza
Popular): Exdirector del Gobierno Regional y cuestionado durante la campaña por
presuntas vulneraciones a la neutralidad, aseguró su ingreso con 8,775 votos,
fuertemente impulsado por el voto en bloque del fujimorismo en la zona.
· José Ricardo Yataco Torrealva (Partido
Cívico Obras): Catedrático universitario e ingeniero, dio la
sorpresa regional al conseguir un escaño con 5,762 votos tras una activa
campaña en provincias como Chincha.
· Lila Prado Vallejos (Partido
del Buen Gobierno): Accedió a la última curul de la duma regional
registrando 4,410 votos.
A este grupo se sumará el exregidor Rafael
Gustavo Yamashiro Oré (Fuerza Popular), quien ocupará el único escaño
asignado a Ica en la Cámara
de Senadores con 10,327 votos.
Cifra
repartidora vs. Legitimidad popular
El ingreso de legisladores con menos
de 9,000 votos preferenciales en una región que supera los 700,000 electores ha
reavivado las críticas contra las reglas de juego del sistema electoral
peruano. Analistas locales coinciden en que la aplicación de la cifra
repartidora premia la marca partidaria por encima del arrastre individual
del candidato. Al existir una alta fragmentación de agrupaciones y un
considerable ausentismo en las urnas, las minorías logran imponerse en el
conteo final.
En las calles y redes sociales de
las provincias de Ica, Chincha, Pisco, Nazca y Palpa, la percepción es de
incertidumbre. "Se sacaron la tinka electoral con un porcentaje mínimo de
la población", señalan algunos usuarios locales en plataformas informativas,
cuestionando si este nivel de votación preferencial les otorgará el peso
político suficiente para negociar proyectos de envergadura ante el Poder
Ejecutivo.
Los retos de la agenda regional
A partir del próximo 28 de julio,
fecha en la que se instalará el nuevo Parlamento bicameral, la bancada iqueña
tendrá la responsabilidad de cambiar las críticas por resultados tangibles. El
departamento enfrenta problemas históricos crónicos que han quedado postergados
en los últimos periodos legislativos:
· Crisis Hídrica: Ica urge de leyes que aseguren la
viabilidad de megaproyectos de siembra y cosecha de agua, fundamentales tanto
para la agroexportación como para dotar de agua potable a la población urbana.
· Seguridad Ciudadana: El incremento de la criminalidad
organizada y las extorsiones en el norte de la región demanda una fiscalización
directa sobre el presupuesto del Ministerio del Interior.
· Reforma Electoral Regional: Ante el descontento, colectivos
civiles ya anuncian medidas de vigilancia ciudadana activa sobre el desempeño
de sus despachos, exigiendo que las semanas de representación sirvan para
articular demandas reales y no para el beneficio partidario o agendas particulares.
La valla es alta y el escepticismo
ciudadano, profundo. El nuevo modelo bicameral pondrá a prueba si cuatro
diputados elegidos bajo el formato de minorías logran conformar un bloque
unificado capaz de priorizar los intereses del sur chico por encima de sus
propias divisas políticas.

