ICA — La Etapa Departamental de la Copa Perú 2026 sumó un nuevo capítulo de polémica tras el tenso debate y cruce de acusaciones entre el delegado del Club Deportivo Bad Boys de Pisco y los altos directivos de la Liga Departamental de Fútbol de Ica, en una reciente reunión de coordinación general.
El origen del conflicto radica en el
encuentro de cuartos de final disputado en el estadio de Vista Alegre (Nasca)
entre Juventud Santa Fe y el cuadro pisqueño. El cotejo fue suspendido a los
21 minutos del segundo tiempo debido a una gresca campal, originada
presuntamente por la agresión de un miembro del comando técnico local contra un
futbolista de Bad Boys.
Graves acusaciones en mesa
Durante la asamblea deportiva, el
representante del conjunto de San Clemente (Pisco) criticó severamente las
garantías de seguridad y la parcialidad del campeonato, lanzando duras palabras
contra la dirigencia departamental: "Nos vamos ambos equipos, y el
resto que saque esta ridícula Copa Perú adelante. Acá hay corrupción".
La respuesta del directorio de la
liga de Ica no tardó en encender más los ánimos del debate. Los directivos
replicaron de forma tajante: "No somos de tu misma categoría, que tú
seas de la misma calaña, allá tú". De manera formal, se constató que
el delegado de Juventud Santa Fe no asistió a la junta de coordinación.
El futuro de la llave en suspenso
Mientras los otros tres
semifinalistas de la región ya aseguraron su clasificación en la cancha
(Domingo Dianderas, Atlético Nacional y Lolo Fernández), el cupo restante se
mantiene en el aire. El caso fue derivado a la Comisión de Justicia,
instancia que deberá emitir un fallo oficial sobre las sanciones y determinar
si el encuentro se reanudará a puertas cerradas en los próximos días.


