CHINCHA
Lo que comenzó como una demora en el abastecimiento se
ha transformado en una verdadera crisis logística y económica. Por cuarto día
consecutivo, la ciudad de Chincha registra escenas de caos en las estaciones de
servicio, donde cientos de conductores de autos, mototaxis y vehículos de carga
forman filas que superan los dos kilómetros para conseguir GLP y GNV.
Una espera interminable
Desde las primeras horas de la madrugada, las avenidas
principales de distritos como Pueblo Nuevo y Grocio Prado se
han visto invadidas por hileras de vehículos. En el sector de la Panamericana
Sur, la fila para ingresar al grifo Primax se extiende por más de 30 cuadras,
obligando a los transportistas a pernoctar en sus unidades.
"Llevo 12 horas esperando y aún no
llego al surtidor. Si no trabajo hoy, mi familia no come, pero sin combustible
no puedo mover la unidad", manifestó un mototaxista afectado en
las cercanías del cementerio municipal.
Precios por las nubes e inseguridad
La escasez ha disparado los precios de manera
alarmante. En los pocos grifos que aún cuentan con stock, el GLP se
cotiza por encima de los S/ 14.00, casi el triple de su precio habitual.
Esta situación ha tenido un efecto dominó inmediato: el costo de los pasajes
urbanos y colectivos hacia distritos como Alto Larán o Sunampe ha subido hasta
en un 50%.
A esto se suma la creciente preocupación por la
seguridad. Aprovechando la vulnerabilidad de los conductores varados durante la
noche, se han reportado intentos de asalto y grescas por el orden de llegada en
las colas, lo que ha obligado a la Policía Nacional a reforzar el patrullaje en
los puntos de mayor congestión.
¿Cuál es la causa?
Según reportes preliminares, el desabastecimiento
responde a problemas técnicos en la planta de fraccionamiento de Pisco y
retrasos en la llegada de buques cisterna debido a oleajes anómalos que
impidieron la descarga de combustible en los días previos.
Aunque Osinergmin ha indicado que el
suministro se irá normalizando de manera paulatina en la región Ica, los grifos
de Chincha operan actualmente al 20% de su capacidad, dejando a una ciudad
entera a la espera de una solución urgente que devuelva la movilidad a sus
calles.






