CHINCHA
Sujetos se habrían hecho pasar por
funcionarios del Congreso para obtener la huella dactilar y firma digital del
burgomaestre William Sánchez Cahuana.
En lo que se
perfila como uno de los golpes financieros más audaces contra una
administración municipal en la región Ica, la Municipalidad Distrital de Pueblo
Nuevo sufrió el robo de aproximadamente 6.9 millones de soles de
sus cuentas institucionales. El millonario desfalco se ejecutó mediante una
modalidad de engaño directo contra el alcalde distrital, William
Sánchez Cahuana.
El "Cuento" del Asesor
Según la denuncia presentada ante el Departamento de
Investigación Criminal (Depincri) de Chincha, el burgomaestre fue
abordado por individuos que se identificaron falsamente como asesores del
Congreso de la República. Bajo la promesa de gestionar proyectos y presupuesto
para el distrito, los sujetos citaron a la autoridad a una reunión privada.
Durante el encuentro, los supuestos asesores
convencieron a Sánchez Cahuana de realizar una validación de identidad. Para
ello, el alcalde estampó su huella dactilar en un lector
biométrico y proporcionó su firma electrónica en una
computadora portátil que no pertenecía a la institución.
Vaciado de Cuentas
Con los accesos biométricos en su poder, los
delincuentes habrían vulnerado el sistema de la municipalidad en cuestión de
minutos. Los fondos, destinados a obras públicas y servicios básicos, fueron
dispersados a través de múltiples transferencias electrónicas a cuentas de
terceros, dificultando su rastreo inmediato.
Investigación en Curso
El alcalde Sánchez Cahuana formalizó la denuncia el
pasado 25 de abril, desencadenando una alerta en el sistema bancario y el
Ministerio Público.
· Peritaje: Especialistas en
delitos informáticos analizan la laptop y los dispositivos utilizados.
· Sospechas: No se descarta
la participación de "topos" dentro de la comuna que hayan facilitado
información sobre los saldos bancarios.
· Consecuencias: La gestión edil
se encuentra paralizada administrativamente mientras se intenta congelar las
cuentas receptoras.
La población de Pueblo Nuevo permanece en
incertidumbre, mientras las autoridades regionales exigen una auditoría
profunda para determinar la cadena de responsabilidades en este histórico
fraude.



