CHINCHA, ICA. En medio de profundas escenas de
dolor y la indignación generalizada de la población, el conocido promotor de
espectáculos Roberto Rospigliosi rompió el silencio durante el sepelio
de su esposa, la señora Roxana Félix Carbajal, asesinada el pasado
jueves por presuntos sicarios en el Campo Ferial de Cruz Blanca. El empresario
lanzó duras críticas contra la Policía Nacional del Perú (PNP), acusando
a las autoridades de una total inacción frente a las constantes amenazas de
muerte que sufría su familia.
Con la voz quebrada por el luto,
pero con firmeza, Rospigliosi denunció públicamente que el ataque que le costó
la vida a su compañera pudo haberse evitado si las fuerzas del orden hubieran
actuado a tiempo.
❞Hay dos denuncias ante la PNP, una por atentado de
muerte contra mi hijo y otra por atentar contra mi vivienda, y la Policía no
hace nada❞, manifestó con indignación el
promotor, haciendo eco de la creciente ola de inseguridad que azota a la
provincia.
Las claves de una tragedia anunciada
La familia Rospigliosi venía siendo
blanco de la delincuencia organizada desde hace meses. El propio empresario
detalló ante los medios locales y la comunidad la secuencia de hechos que la
PNP ignoró:
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Situación |
Detalle y Estado de las Denuncias |
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Primer Atentado (Abril de 2026) |
Sujetos
armados atacaron a balazos la vivienda familiar. En dicho atentado, la nieta
de 8 años del empresario resultó herida de bala. Las denuncias fueron
archivadas o ignoradas sin dar con los responsables. |
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Amenazas Recientes |
Existían
alertas vigentes ante la delegación policial por amenazas explícitas de
muerte contra uno de los hijos de la pareja. Tampoco
se asignaron garantías ni patrullaje. |
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Desenlace Fatal (8 de Octubre) |
Mientras
la señora Roxana Félix supervisaba los preparativos para la feria por el
aniversario de Chincha, dos sicarios en moto la ejecutaron de tres disparos. |
Suspensión de actividades y clamor
popular
Como medida de protesta y en señal
de duelo, Roberto Rospigliosi anunció de manera categórica la suspensión
inmediata de la Feria de Chincha y de todas las actividades artísticas
programadas por su empresa en Chincha Baja. "No hay nada que celebrar,
la vida de mi esposa vale más que cualquier concierto", señalaron
allegados a la empresa Rospigliosi Producciones.
Tras el entierro, decenas de
ciudadanos, comunicadores locales y familiares marcharon de forma pacífica
hacia los exteriores de la Comisaría Sectorial de Chincha. Con pancartas
en mano, la población exigió la inmediata intervención de la Dirección de
Investigación Criminal (DIRINCRI) de Lima, argumentando que las autoridades
locales han sido completamente rebasadas por las mafias de extorsión y el
sicariato. Las investigaciones continúan en marcha, pero hasta el momento no se
registran detenciones.
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