CHINCHA, ICA.— Un nuevo hecho de sangre ha
conmocionado a la provincia de Chincha. El ciudadano Deyvis Jesús Wincho
Polinario se encuentra internado con diagnóstico reservado en el Hospital
San José de Chincha, luego de ser víctima de un feroz ataque armado
perpetrado por presuntos sicarios en el Asentamiento Humano Los Ángeles.
El violento episodio se registró el
pasado lunes 5 de octubre, aproximadamente a las 2:00 p. m. Según las primeras
informaciones, la víctima se encontraba limpiando su automóvil blanco en la vía
pública cuando fue interceptada por una mototaxi de color rojo en la que se
desplazaban dos sujetos.
Sin mediar palabra, el acompañante
del conductor descendió del vehículo menor y efectuó más de 10 disparos
a quemarropa contra el joven, para luego huir del lugar con rumbo desconocido.
Testigos presenciales señalaron que el atacante vestía una polera verde y
pantalón jean.
Malherido, Wincho Polinario fue
evacuado de emergencia al nosocomio local, donde tuvo que ser intervenido
quirúrgicamente de inmediato debido a la gravedad de sus lesiones.
Investigaciones en curso
Agentes del Departamento de Investigación Criminal (DEPINCRI Chincha)
han asumido las pesquisas del caso. Trascendió que tanto la mototaxi utilizada
en el atentado como el presunto autor de los disparos ya habrían sido plenamente
reconocidos, por lo que las autoridades ejecutan diversos operativos para
lograr su pronta identificación y captura. Las primeras hipótesis policiales no
descartan que se trate de un ajuste de cuentas.
En un operativo por Estado de
Emergencia, la DIRINCRI desarticuló al peligroso clan criminal en un inmueble
del distrito de Pueblo Nuevo.
CHINCHA. En una contundente intervención
ejecutada en flagrancia delictiva, agentes de la DIVINHOM y la DIRINCRI de la
Policía Nacional del Perú (PNP) lograron desarticular a la banda criminal
conocida como "El Clan de la Tía Fajardo". El operativo se
realizó en el marco del Estado de Emergencia que rige en la provincia de
Chincha para frenar la ola de delincuencia.
El golpe policial tuvo lugar en un
inmueble ubicado en el Jr. Chincha Nro. 209, en el distrito de Pueblo
Nuevo. Según fuentes policiales, esta red criminal estaba implicada en delitos
de alto impacto como sicariato, extorsión, marcaje, reglaje, robo agravado
y Tráfico Ilícito de Drogas (TID).
Cayó la cabecilla y un peligroso
"gatillero"
Durante la incursión, las fuerzas
del orden capturaron a cinco personas, entre ellas la presunta líder y dos
menores de edad:
·R. J. F. S. (41), alias "Tía Fajardo": Señalada como la cabecilla de la
organización.
·C. A. C. O. (25), alias "Pulga": Identificado como el
"gatillero" o sicario de la banda. Registra un peligroso historial
que incluye una tentativa de homicidio contra efectivos policiales en Grocio
Prado (2024) y un ingreso al Penal de Chincha por tenencia ilegal de armas.
·F. N. F. F. (21), alias "La K": Presunta integrante operativa.
·Menores retenidos: Dos adolescentes de iniciales
reservados, conocidos como "Pepe" (17) y "Chibolo"
(13), quienes eran instrumentalizados por la banda.
Armas, droga y vehículos clonados
En el registro del búnker, los
agentes de la DIRINCRI incautaron un revólver abastecido con seis municiones,
un machete y 400 gramos de marihuana, además de clorhidrato de cocaína.
También se hallaron teléfonos
celulares (que serán clave para las investigaciones por extorsión), dinero en
efectivo, tarjetas de crédito y una motocicleta con el chasis alterado,
la cual habría sido utilizada para cometer atracos y asesinatos bajo la
modalidad delictiva del motosicariato.
Tanto la DIRINCRI como la DIVOPUS
Chincha informaron que continuarán con las diligencias de ley para determinar
los nexos de esta banda con los últimos hechos de sangre registrados en la
provincia y devolver la tranquilidad a los vecinos de Pueblo Nuevo.
Un nuevo hecho de sangre sacude la
provincia. El suboficial de tercera de la Policía Nacional del Perú (PNP),
Carlos Audel Núñez Pérez, de 30 años, fue asesinado a balazos por dos sicarios
en los exteriores de la licorería "Punto Callao". Las primeras
investigaciones descartan el robo y apuntan a un ataque directo contra el
agente, quien se encontraba de civil custodiando el negocio en su día de
franco.
Cámaras de seguridad de la zona
registraron el momento exacto en que el efectivo conversaba con otra persona en
la vía pública. De forma repentina, dos sujetos a bordo de una motocicleta
lineal aparecieron en escena y abrieron fuego a quemarropa sin darle tiempo a
reaccionar.
Aún con signos de vida, Núñez Pérez
fue trasladado de emergencia al Hospital San Juan de Dios de Pisco; sin
embargo, los médicos de turno solo pudieron certificar su deceso debido a la
gravedad de las heridas.
Se conoció que el establecimiento
venía siendo blanco de extorsiones y ataques previos, lo que motivó a los
propietarios a anunciar el cierre definitivo del local tras este crimen. El
suboficial fallecido deja un menor de edad en la orfandad, mientras que las
autoridades ya ejecutan las diligencias para dar con el paradero de los
homicidas.
ICA. La madrugada del sábado 25 de julio
de 2026, la violencia extrema sacudió el centro de la ciudad. Una mujer
transgénero de 26 años, identificada socialmente como Ale Rouss (y
conocida en su entorno como “Scooby-Doo”), fue brutalmente ejecutada por
sicarios a escasas cuatro cuadras de la Plaza de Armas de Ica.
Ataque en la vía pública
El trágico suceso ocurrió
aproximadamente a las 1:40 a.m. en la cuarta cuadra de la calle Bolívar, a la
altura del número 407. Según el registro de las cámaras de seguridad de los
comercios locales, dos sujetos a bordo de una motocicleta lineal interceptaron
a la víctima frente a un hospedaje.
Uno de los atacantes, provisto de un
casco de protección, descendió del vehículo y abrió fuego de manera directa.
Aunque la joven intentó correr para salvar su vida, fue alcanzada por los
proyectiles y cayó herida de muerte entre la vereda y la pista. Los criminales
huyeron de la escena inmediatamente a bordo de la unidad motorizada.
Hallazgos
de criminalística
Efectivos de la Policía Nacional del
Perú (PNP) y peritos de criminalística cercaron la zona para el inicio de las
diligencias. En el pavimento se encontraron un total de seis casquillos de
bala calibre .380 y cinco cartuchos sin percutar.
El fiscal de turno de la 2da
Fiscalía Penal Corporativa de Ica, Luis Laura Ortiz, junto con el médico
legista, ordenaron el levantamiento del cadáver. El informe forense preliminar
arrojó que el cuerpo presentaba tres impactos de proyectil localizados
en el tórax y la espalda, heridas contuso-perforantes que le causaron la muerte
de forma instantánea.
Hipótesis policiales y movilización
social
Hasta el momento, las autoridades
barajan distintas líneas de investigación sobre el móvil del asesinato. Entre
las principales hipótesis de la PNP se encuentran presuntos cobros de cupos,
extorsión bajo la modalidad de amenazas de mafias territoriales o represalias
ligadas al trabajo sexual en el sector.
Por su parte, agrupaciones civiles
locales e internacionales han manifestado su profunda indignación ante el
crimen. El Colectivo
Marcha del Orgullo Ica y la Coordinadora Nacional de
Derechos Humanos (CNDDHH) emitieron pronunciamientos exigiendo al Ministerio
Público que el caso se investigue formalmente con enfoque de género y bajo la
sospecha de un crimen de odio. Asimismo, instaron a las autoridades a
respetar rigurosamente la identidad de género y el nombre social de Ale Rouss
en todas las etapas del proceso legal.
CHINCHA. Una noche de terror se vivió en el
distrito de Grocio Prado luego de que un feroz ataque armado en el interior de
un local de billar dejara como saldo dos personas fallecidas y tres heridos de
gravedad. El sangriento hecho ocurrió en el Barrio El Porvenir, a pocos metros
de la institución educativa La Cantuta, desatando el pánico entre los vecinos
de la zona.
Según las primeras informaciones,
sujetos desconocidos irrumpieron de manera violenta en el establecimiento y
abrieron fuego a quemarropa contra un grupo de personas. Testigos de los
alrededores manifestaron haber escuchado alrededor de 20 detonaciones de arma
de fuego, lo que obligó a los residentes a refugiarse en sus viviendas ante el
temor de ser alcanzados por las balas perdidas.
Tras el violento ataque, los
agresores huyeron del lugar con rumbo desconocido. En el suelo del local
quedaron los cuerpos sin vida de dos ciudadanos, mientras que otras tres
personas que resultaron con impactos de bala fueron auxiliadas de emergencia
por los presentes y trasladadas de inmediato al hospital San José de Chincha,
donde su pronóstico permanece reservado.
Efectivos de la Policía Nacional del
Perú (PNP) de la comisaría del sector y peritos de criminalística llegaron al
lugar de los hechos para acordonar la escena, recoger los casquillos de bala e
iniciar las primeras investigaciones que permitan esclarecer el móvil de este
nuevo acto de sangre que conmociona a la provincia de Chincha.
CHINCHA (Perú). Un nuevo hecho de sangre sacude la provincia. La noche de este viernes 22 de mayo, un taxista identificado como Alexis G.A. fue brutalmente ejecutado a balazos mientras se desplazaba en su vehículo por la calle Rosario, a la altura del sector conocido popularmente como “La Jarrita”. El ataque ocurrió aproximadamente a las 10:40 p.m.
El violento suceso dejó horrorizados a los vecinos de la zona. Los sicarios interceptaron el automóvil de la víctima —un Kia Picanto color plomo con placa de rodaje B0U-379— y desataron una ráfaga de disparos. Tras el peritaje preliminar, se contabilizaron casi 20 impactos de bala concentrados estratégicamente en el parabrisas y en la puerta del lado del conductor, lo que confirma que se trató de un ataque directo y sin escapatoria.
Indignación y exigencia ciudadana
Efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) llegaron al lugar del crimen para acordonar el área, resguardar las evidencias e iniciar las diligencias de ley junto a los peritos de criminalística. Con este asesinato, la lista de víctimas por la ola de violencia que azota a Chincha sigue en aumento, consolidando un panorama de alta peligrosidad en la provincia.
La respuesta de las autoridades locales está bajo la lupa. Los residentes del sector alzaron su voz de protesta y cuestionaron duramente la inacción de la Policía Nacional y de la Municipalidad Provincial de Chincha. Los vecinos denunciaron que la falta de estrategias de seguridad concretas, patrullajes sostenidos y el avance impune de la criminalidad organizada los mantiene viviendo en un constante estado de zozobra.
En un operativo de inteligencia ejecutado en el sector de Túpac Amaru, efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) lograron la captura de Juan Carlos Franco Herrán (20), ciudadano de nacionalidad uruguaya conocido en el mundo del hampa como alias “El Uruguayo”. Al detenido se le vincula con una serie de asesinatos selectivos que han conmocionado al “Sur Chico” en los últimos meses.
La Intervención
El arresto se produjo el pasado 10 de mayo en la intersección de la avenida Fermín Tangüis y la antigua carretera Panamericana Sur. Personal policial, tras un seguimiento estratégico, interceptó al sujeto, quien no pudo oponer resistencia ante el despliegue de las fuerzas del orden.
Armamento y Droga
Durante el registro personal, los agentes hallaron entre las pertenencias de Franco Herrán armamento de guerra y sustancias ilícitas:
•Arma de fuego: Una pistola marca CZ 83, modelo Browning Court, de fabricación checa, con el número de serie erradicado para evitar su rastreo.
•Municiones: Cinco proyectiles sin percutir.
•Estupefacientes: 120 envoltorios de pasta básica de cocaína (PBC) y 360 gramos de marihuana.
Nexos con el Sicariato
Según fuentes policiales, alias “El Uruguayo” sería una pieza clave dentro de la organización criminal “Los Malditos de Sinaloa”. Las investigaciones preliminares lo señalan como presunto autor de diversos ataques bajo la modalidad de sicariato en las provincias de Ica, Pisco y Chincha, teniendo como principales víctimas a transportistas y comerciantes de la zona.
El detenido ha sido puesto a disposición de las autoridades correspondientes y enfrentará cargos por tráfico ilícito de drogas (microcomercialización) y tenencia ilegal de armas y municiones, sin perjuicio de las investigaciones en curso por los delitos de sangre que se le atribuyen.