CHINCHA
El día de ayer tras
una inspección realizada por el área de fiscalización de la municipalidad
provincial de Chincha, Hospital San José y Subprefectura de Chincha Alta, se
pudo constatar que dicho establecimiento no cuenta con las medidas de
salubridad que corresponde para poder seguir funcionando. Esto se llevó acabo
luego de que se denunciara públicamente la intoxicación de más de 30 personas
que consumieron diversas comidas que se venden es éste local.
Según versiones de
la propia Subprefecta provincial Karla Pamela Campos Tasayco a un medio de
comunicación local durante la inspección se pudo comprobar que había restos de
heces de roedores, bichos parásitos y roedores a pesar que se había fumigado
dicho local.
En conversión con la
dueña del local Susy según refiere la Subprefecta, tal vez el cambio de
proveedor de huevo es lo que habría originado esta intoxicación a más de 30
personas en nuestra localidad, vamos a investigar si esto es lo que originó
éste atentado contra la salud de las personas que consumieron en este
establecimiento, dijo la primera autoridad política.
Tal es así que se
llegó a la clausura temporal por un periodo de 30 días, hasta que se levanten
las observaciones que se han constatado. Así mismo se van a proceder a realizar
inspecciones inopinadas en los diversos establecimientos que hay en nuestra
provincia de Chincha.
TAMBIEN
POLLERIA SABOR Y CARBON
En horas de
la noche de ese mismo día las autoridades municipales realizaron un operativo
inopinado en la pollería SABOR Y CARBON, ubicada en plena plaza de armas de
Chincha, dándose con la sorpresa de un ambiente antihigiénico en la cocina de
este local, con presencia de carnes en estado de putrefacción, heces de roedores
entre otros.
Lo que hace
más complicado la situación de este local es que no contaba con licencia de
funcionamiento para poder realizar la venta o giro de pollería procediendo a
clausurar temporalmente por 30 días este local hasta que se levanten las
observaciones encontradas.
RECIEN
ACTUAN AUTORIDADES
Y es que después
de la intoxicación de más 30 personas en la provincia de Chincha, recién las
autoridades locales se han puesto a fiscalizar los comercios que expenden
comidas a los ciudadanos, sin embargo, aún no se tiene control de la matanza de
animales en Chincha, debido a la clausura del camal municipal que ha permitido
la proliferación de mataderos clandestinos donde benefician aves, reses, cerdos
entre otros sin ningún control sanitario, dejando la salud publica en una
situación crítica.


