INSCRIPCIÓN REGISTRAL DE LA CENTINELA PONE FIN A AÑOS DE DESAMPARO LEGAL Y REAVIVA DEBATE LIMÍTROFE EN CHINCHA



 CHINCHA.

En un hito histórico para la preservación del patrimonio cultural del sur chico, el Complejo Arqueológico La Centinela ha sido inscrito formalmente en los Registros Públicos a favor del Estado peruano, bajo la representación del Ministerio de Cultura. La medida, oficializada por la Oficina Registral de Chincha de la SUNARP bajo la Partida Registral N.° 11118797, otorga por primera vez saneamiento físico-legal a una de las ciudadelas de barro más importantes de la costa peruana, protegiendo de forma definitiva una extensión exacta de 12.0182 hectáreas (equivalentes a 120 181.97 m²) y un perímetro de 1446.97 metros. Con este blindaje técnico se busca frenar las constantes amenazas de invasión y la expansión agrícola que arriesgaban el área matriz.

Sin embargo, el anuncio técnico no ha tardado en reavivar una antigua y apasionada controversia de identidad local: ¿A qué distrito pertenece realmente La Centinela?

Mientras los registros catastrales vinculan formalmente el núcleo inscrito al distrito de Tambo de Mora, en el vecino distrito de Chincha Baja la población y sus autoridades defienden un arraigo histórico y geográfico inquebrantable con el monumento.

Un patrimonio compartido y una frontera difusa

La disputa no es un capricho político, sino el reflejo de una geografía compleja. El propio Ministerio de Cultura reconoce en sus poligonales de delimitación que, si bien la zona matriz inscrita figura catastralmente en un distrito, el área de amortiguamiento e influencia del gran asentamiento prehispánico —que supera las 75 hectáreas globales en el valle— abarca terrenos que cruzan de forma simultánea los límites de ambas jurisdicciones.

Históricamente, el acceso principal y más transitado por turistas se realiza a través de la plaza de Chincha Baja, lo que consolidó en el imaginario popular la idea de que la huaca les pertenecía de forma exclusiva. A esto se suma que, en décadas pasadas, fue la Municipalidad de Chincha Baja la que lideró activamente inversiones públicas, gestionando el museo de sitio y proyectos de conservación vial. Por su parte, Tambo de Mora defiende la delimitación cartográfica oficial de la SUNARP que sitúa la porción registrada dentro de sus fronteras distritales.

El reto de la gestión compartida

Especialistas en patrimonio señalan que la obtención de la Partida Registral N.° 11118797 a favor del Estado (representado por el Ministerio de Cultura) representa una oportunidad de oro para superar los celos limítrofe-distritales. Al quedar el Estado Central como único propietario y administrador legal del suelo, las disputas municipales pasan a un segundo plano técnico, abriendo paso a la necesidad de una gestión compartida.

El desafío inmediato para la Dirección Desconcentrada de Cultura de Ica será sentar en una misma mesa a las autoridades de Tambo de Mora y Chincha Baja. El objetivo: diseñar un circuito turístico y un plan de seguridad integrado que beneficie económicamente a ambas poblaciones, transformando una vieja línea divisoria en un puente de desarrollo cultural para toda la provincia de Chincha.