CAÑETE
Lima se prepara para recibir una movilización de
personas de diversas partes del Perú este miércoles 28 de enero. La denominada “Marcha de Sacrificio”, integrada por viudas, madres, heridos y niños
huérfanos de Puno, Ayacucho, Apurímac, Cusco y Junín, llegará a la capital tras
recorrer más de 140 kilómetros a pie por la Panamericana Sur. Los manifestantes
han avanzado con la convicción de no permitir que sus casos queden en el
olvido, denunciando en el trayecto actos de intimidación que no han logrado
frenar su paso hacia el centro del poder.
A la llegada de las delegaciones del interior se
sumará un frente juvenil que ha cobrado fuerza en las últimas semanas. La
denominada Generación Z ha confirmado una marcha de protesta contra
el actual presidente interino, José
Jerí. Esta movilización se alineará con la Marcha de
Sacrificio.
El principal motivo que impulsa a estas familias a
caminar cientos de kilómetros es la reciente desactivación del Equipo Especial de Fiscales para Casos con Víctimas durante las Protestas
(EFICAVIP). Este equipo, creado en marzo de 2023, era la única
instancia dedicada exclusivamente a investigar las muertes y lesiones ocurridas
durante las protestas contra el anterior gobierno de Dina Boluarte.
Según denuncian los familiares, la decisión del fiscal de la Nación,
Tomás Gálvez, de disolver este grupo se produjo en un momento muy
importante. Algunos casos estaban por ingresar a la etapa de control de
acusación y diversos peritajes ya habrían permitido identificar
responsabilidades directas y cadenas de mando dentro de las fuerzas del orden.
Para las víctimas, se trata de una estrategia de impunidad para dilatar las
investigaciones y trasladar carpetas fiscales a provincias, dificultando el
acceso a la justicia.
