CHINCHA
A propios y
extraños sorprendió el anuncio del cuestionado alcalde Cesar Carranza, de una
auditoria privada que el contratara para auditar los recursos financieros de la
Municipalidad Provincial de Chincha y para ello solicitara 240 mil soles de los
recursos de todos los chinchanos.
Algo increíble
y fuera de toda índole ya que los procesos de fiscalización de acuerdo a la ley
Orgánica de Municipalidades modificada mediante ley 31433, señala y fortalece
los procesos de fiscalización para las municipalidades siendo los regidores los
autores principales de fiscalizar el gasto público y fiscalizar los procesos de
auditoria asegurando la transparencia y el correcto uso de los recursos públicos,
bajo riesgo de incurrir en omisión de
funciones si no lo hacen. Además, la ley autoriza destinar recursos públicos
para los procesos de fiscalización.
REGIDORES MAL PARADOS Y
PINTADOS
Con este anuncio los
que quedaron mal parados fueron los propios regidores, quienes en su cara
pelada se les dijo que no saben fiscalizar por lo que van a gastar mayores
recursos de los que NO tiene la municipalidad para un proceso privado de
auditoria.
Entonces nos
preguntamos ¿qué función cumplen los once regidores de esta municipalidad si no
cumplen su misión y se tiene que contratar un privado para auditar todo el año
2025? ¿Por qué los regidores no han presentado su balance públicamente de los
trabajos de fiscalización y las denuncias respectivas a los órganos de control correspondientes?
¿están los regidores al servicio del alcalde o de la población que los eligió? Son
preguntas que quedan en el tintero pero que parece responderse de acuerdo a las
acciones irresponsables de cada uno de ellos.
MAS DE 200 MIL SOLES EN
AUDITORIA
Lo sorprendente es el
monto anunciado por el alcalde Carranza, 240 mil soles para auditoria, es decir
un gasto adicional casi innecesario por que ¿acaso pretende descubrir corrupción
en su propia gestión? ¿acaso será capaz de denunciar actos irregulares que
salgan de una auditoria privada?
Las auditorias privadas
a lo largo de la historia nunca han servido, solo para lavar la cara a la
autoridad de turno y querer tapar los indicios de corrupción que hay en una gestión.
Desde principios del
año pasado Carranza Falla se ha quejado de que no hay plata en la
municipalidad, que la comuna provincial de Chincha está quebrada y ahora milagrosamente
hay plata para su auditora, beneficiando a un privado, que seguro será un de un estudio de sus amigos o conocido, dejando de lado de pagar deudas sociales a los
trabajadores de esta entidad municipal.
Desde ya muchos
chinchanos solicitan la presencia de la DIRCOCOR (Dirección contra la
Corrupción) y la Fiscalía Anticorrupción, ya que esta gestión empieza a
tener un tufillo a podrido según la versión de varios vecinos.
