OLVIDADA Y BAJO CALAMINAS: LA AGONÍA DE LA I.E. ANDRÉS AVELINO CÁCERES Y EL NULO COMPROMISO REGIONAL

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COLUMNA DE OPINIÓN

Por: Miguel Ángel Cortez Jiménez

Ica, 03 de noviembre del 2026  

Es inaceptable que hablemos de la Institución Educativa Emblemática Andrés Avelino Cáceres (ex Comercio N° 59) de Chincha no por sus logros académicos o su historia, sino por las condiciones infrahumanas y el peligro latente en el que estudian sus alumnos. Las imágenes difundidas en redes sociales no son una exageración; son el reflejo de casi dos décadas de abandono estatal, burocracia insensible y promesas rotas que se arrastran desde el terremoto del 2007.

Estudiar bajo techos de calamina destrozados, que convierten las aulas en hornos durante el verano y en coladeras durante las lluvias, no es solo una deficiencia de infraestructura: es una flagrante vulneración al derecho a la educación y a la dignidad de miles de jóvenes chinchanos. ¿Cómo se le puede exigir rendimiento escolar a un estudiante que debe soportar un clima extremo y el riesgo constante de que un techo colapse sobre su cabeza?

Lo más alarmante es la parálisis y la alarmante falta de priorización de las autoridades. Bajo la actual gestión del gobernador regional Jorge Hurtado Herrera, Chincha ha sido flagrantemente relegada, evidenciando una nula inversión efectiva en la infraestructura educativa de la provincia. Mientras el despacho regional dilata los presupuestos en trámites eternos o prioriza otras zonas, los escolares de la ex Comercio N° 59 siguen respirando polvo y soportando el calor extremo bajo el desinterés de una gestión regional ausente.

Ante este panorama de desidia, el llamado urgente recae sobre las nuevas autoridades electas, quienes asumirán funciones próximamente. La reconstrucción integral de la ex Comercio N° 59 y el rescate de los colegios de la provincia deben colocarse de manera obligatoria en el primer punto de su agenda de gestión. Las nuevas autoridades municipales y regionales tienen el deber moral de romper con esta inercia de abandono y demostrar con presupuestos reales, y no con promesas de campaña, que la educación de Chincha importa. La paciencia de la comunidad chinchana se agotó; la infraestructura escolar de este plantel emblemático debe declararse en emergencia inmediata antes de que tengamos que lamentar una tragedia.