ALTO LARAN
El distrito de Alto
Larán atraviesa actualmente una de sus etapas más difíciles en materia de
administración pública. A la crisis económica que enfrenta la municipalidad se
suman obras inconclusas, servicios paralizados y denuncias vecinales que ponen
en entredicho el manejo de los recursos municipales.
Uno de los problemas
más graves es el atraso en el pago de sueldos a los servidores públicos, que ya
acumula cuatro meses. Además, una obra paralizada mantiene bloqueadas tres
calles y pasajes, afectando directamente la transitabilidad de los vecinos.
La situación se
agrava con el caso del camión cisterna municipal, adquirido en julio de 2023 y
fuera de servicio desde hace tres meses por daños en la transmisión. Este
vehículo era fundamental para abastecer de agua a zonas que carecen del
recurso, pero a pesar de estar inoperativo, el alcalde aseguró públicamente que
el servicio se mantenía. La declaración fue desmentida por los propios vecinos,
quienes denunciaron que desde junio no reciben agua, calificando al burgomaestre
de “mentiroso y ladrón”.
En medio de esta
crisis, ha generado polémica la reciente aprobación en sesión de concejo de un
polideportivo valorizado en casi 4 millones de soles bajo la modalidad de obras
por impuestos. La obra será ejecutada por una empresa limeña que, según
registros de SUNAT, figura como dedicada a importaciones y no a construcción, y
que además solo cuenta con ocho trabajadores, pero esto es tema para más
adelante.
A esto se suman
servicios contratados por montos de 40 mil soles, como repintado de calles,
señalización y mantenimiento de vías, que la población considera un desfalco de
recursos al no evidenciarse mejoras reales en el distrito, PERO SI MEJORAS en
los bolsillos de quien maneja la municipalidad distrital de Alto Larán y sus allegados.
La compra de
modernas unidades de parte del entorno familiar del alcalde de Alto Laran desde
el 2023, cuando este inicio su gestión, las fiestas y reuniones con pompas y
orquestas son temas que hay que considerar, muchos vecinos señalaban que
antes del 2023 no podían realizar estas acciones.
Pero lo que más
llama la atención es la construcción de una vivienda de más de tres pisos que
se viene edificando en el centro poblado de Túpac Amaru, del distrito de
Chincha Alta, que, según vecinos, seria del actual alcalde de Alto Laran, la construcción
empezó después del 2023, es decir cuando ya Carlos Magallanes era alcalde. Esperemos
que la fiscalía y la contraloría realicen su trabajo de cruce de información para
así determinar posibles desvíos de dinero de las arcas de la municipalidad
distrital de Alto Laran.

